6 noviembre, 2014

Niños autistas, tratamiento autistas

Tratamiento del autismo; Autismo y homeopatía

El autismo es una enfermedad neurológica infantil para la que la farmacología no tiene una respuesta satisfactoria al igual que para otras enfermedades neurológicas comunes.

El Dr. Russell Blaylock muestra la posible relación entre las vacunas y el daño cerebral:

Cuando se selecciona un remedio homeopático correspondiente a las características de cada niño, los resultados son espectaculares y nuestra experiencia nos muestra curaciones totales en poco tiempo. La producción de neuronas en la primera etapa de la vida es muy elevada y si tenemos en cuenta que el organismo es muy joven, la recuperación es rápida, tal como sucede en las enfermedades infantiles curables donde la homeostasis o capacidad de equilibrio es mayor.
Un restablecimiento en un niño de entre 3 ó 7 años puede ser rápido, espectacular y pleno, mientras que en niños de mayor edad será parcial a un alto nivel y más progresivo. Incluso en adultos, hay siempre importantes mejorías. La severidad o gravedad de la enfermedad es otro factor a tener en cuenta.
Como ejemplo, los casos de esquizofrenia sobrevenida en adultos de mediana edad, de muchos años de cronicidad, generalmente adquiridos en la adolescencia, son reversibles pero con una correcta aplicación de la Homeopatía Unicista.
Hay un debate importante en cuanto a si las vacunas con componentes mercuriales son el origen del autismo. La Homeopatía ha observado que muchos casos de niños autistas son recuperados precisamente con el remedio mercurius solubilis, en niños que presentan síntomas similares a la intoxicación de mercurio. Hay una probabilidad de que niños sensibles al mercurio desarrollen la enfermedad, por lo que la enfermedad sería sobrevenida o adquirida, pero otros niños presentan otras constituciones homeopáticas y necesitarán otros remedios homeopáticos.
ninos_autistas_Fotolia_40614540_XSDiferentes niños se pueden enfermar muchas veces por el mercurio de las vacunas y por una predisposición genética a ese desequilibrio, ante el abuso de mercurio. Se recuperarán con remedios como Sulphur, Staphysagria, Nitric Acidum, Aurum, Kali iodatum, Silicea, Belladona, Calcarea Carbonica, Phosphoricum acidum y Pulsatilla entre otros. Estos medicamentos se han usado desde hace más de 100 años y están suficientemente comprobados para curaciones derivadas de la toxicidad del mercurio.
Un homeópata experto deberá prescibir uno solo de estos remedios correspondiente a las características del niño.

 

Algunos niños autistas han recibido, para tratar su enfermedad, vacunas homeopatizadas que pueden aliviar o varios medicamentos homeopáticos alternados o mezclados, esto último proporciona pocos resultados y no consigue resolver plenamente los casos. Esa metodología de tratamiento es usada por la escuela francesa de homeopatía con la que generalmente se consiguen limitados o nulos resultados.
Los síntomas característicos de autismo leve o moderado y de autismo grave, si no se tratan con Homeopatía, pueden permanecer toda la vida, con una interacción social pobre o limitada, una comunicación verbal y no verbal afectada, y la imaginación, los intereses y actividades limitados. Muchas veces en los casos más severos están muy presentes las conductas dañinas, agresivas y repetitivas, junto con la ausencia del habla.
La discapacidad del niño y adulto puede ser mayor o menor en función de la severidad de la enfermedad.
Lamentablemente, la farmacología es inútil e ineficaz para resolver esta importante disfunción y las terapias psicológicas no producen los resultados esperados.
En su libro Curación imposible, La promesa de la Homeopatía, (R.L. Ranch Press, California 2003), Amy Lansky, explica cómo pasó de ser una investigadora de programas tecnológicos de la NASA, a una madre que inició una frenética lucha para la curación del autismo de su hijo Max, hasta dar con una medicina poco considerada por la comunidad científica; La Homeopatía. Ella explica cómo su hijo a los dos años comenzó con los síntomas característicos, como la incapacidad de comunicarse y el aislamiento con el mundo exterior. Después de cuatro años, su hijo llegó a ser un niño completamente sano y adaptado al entorno escolar, llegando a ser un estudiante brillante.
Este libro es un testimonio escrito conmovedor que pertenece a la literatura homeopática, pero tan solo un testimonio más de aquellos que han superado esta enfermedad severa, junto con otras personas que también se han recuperado con Homeopatía de enfermedades tan importantes como la esquizofrenia y la epilepsia.
© David Mérida

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